Arte del Siglo XIX Romanticismo, Realismo e Impresionismo
En el siglo XIX
se consolida un nuevo modelo de sociedad dominada por la burguesía.
El crecimiento demográfico potencia el desarrollo de las
capitales europeas, Londres, Paris, etc. La capital es el lugar al que es
necesario ir para darse a conocer, y muchos de estos antiguos centros pierden
importancia en favor de ella. El Estado desarrolla una política de ayuda al
arte a través de la
Academia, salones oficiales, premios, etc. Todo artista
necesita, para ser considerado y tener encargos, haber participado en alguna
exposición oficial y haber recibido algún premio o condecoración. Por tanto,
vemos que hay un control del gusto que muchas veces freno movimientos
artísticos de ruptura.
La burguesía que adquiere obras de arte no tiene no tiene
criterio estético, lo hace por prestigio social y solo efectúa encargos al
artista ya reconocido por algún premio.
El artista condicionado por estos valores reacciona tomando
una actitud acrítica y de desprecio ante el materialismo de la burguesía, que
se traduce en un sistema de vida que ha pasado a la historia con el nombre de
bohemia. La ciudad de Paris se convierte en la capital artística del mundo. La
pintura es el arte que adquiere mayor desarrollo.
Durante este siglo hay tres tendencias o estilos
importantes: Romanticismo, Realismo e Impresionismo.
Romanticismo
El romanticismo nace
como reacción al Academicismo y frialdad del Neoclásico. Rompe con las reglas
de las academias y repudia la imitación de los clásicos. Antepone el
sentimiento y la libertad a la razón.
El Romanticismo se presenta en dos formas:
Idealismo, que en las artes plásticas
solo produjo obras mediocres.
Histórico, que
revalorizo los temas medievales y aporto tanto en literatura como en arte un enriquecimiento
temático.
El Romanticismo histórico en arquitectura dio lugar al
estilo Neogótico. Se adaptaron las formas góticas a las exigencias de las
construcciones modernas. El Parlamento de Londres es el edificio más
representativo.
Fue en el campo pictórico donde se produjo la ruptura
definitiva. Al dibujo preciso de los pintores neoclásicos se opone la mancha de
color vibrante. Al equilibrio de la composición el movimiento. A la temática clásica,
la medieval, el paisaje, etc.
El pintor más importante del romanticismo francés es Eugene Delacroix.
Realismo
En el Realismo se
abandonan los temas medievales y se sustituye por los contemporáneos, tratados
con aparente objetividad, ya que en ellos están latentes las ideas político-sociales
del momento.
En esta época se acentúa el desacuerdo del arte oficial con
las nuevas tendencias. A partir de aquí existe el arte que expone en el salón oficial
y el arte independiente que expone en el salón de Refuses.
Los dos pintores más importantes, iniciadores de la nueva tendencia
son: Millet y Coubert.
Jean-François Millet
es el pintor de los campesinos. En su obra la soledad y la pobreza de la gente
del campo. Su pintura provoco las iras de los críticos parisienses, que le atacaron
duramente. Vivió en la mayor miseria toda su vida.
Gustave Courbet
se inspira en la realidad que le circunda, dándole un carácter político y
social a tenor de las teorías sociales entonces en boga. Le preocupa captar los
reflejos de la luz en las sombras. So obra Bonjour Monsieur Coubert suscita un
nuevo problema que ha de ser resuelto por los impresionistas.
Impresionismo
La escuela impresionista surge en Francia en el último
tercio del siglo XIX. El nombre lo debe a un cuadro de Monet, expuesto en la exposición de 1874, titulado Impresión.
La aportación técnica más relevante es la importancia que se
da a la luz. Esta influye en la forma y el color de los objetos. La forma y
color de un objeto no es fijo, sino que varía según la calidad y la intensidad
de la luz que recibe y según el color de los objetos próximos. Se trata de
representar el instante, la impresión de un momento determinado.
Emplean una técnica suelta, a base de pequeñas pinceladas de
colores puros que el ser contemplados a distancia se funden en el ojo de
espectador. Los temas son fácilmente comprensibles, pues no simbolizan mas que
lo que representan. Lo que interesan son los tonos.
Pintaban paisajes, bodegones, retratan la sociedad de su
tiempo, reflejando el mundo burgues en el cual se mueven.
Pintores más
importantes: Monet, Manet, Renoir, Degas Pissarro, etc.
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